Por Fidel Román · Publicado el · Actualizado el
Un turno de nado libre dura menos de una hora, así que la mochila puede ser mínima. Conviene separar dos cosas: lo que la sede te va a exigir para dejarte pasar, y lo que nadie te pide pero vas a echar de menos si no lo llevas.
¿Qué suelen exigir para entrar?
- Gorro de natación. La silicona aísla mejor y dura más; la tela es más cómoda si te aprieta la cabeza.
- Ropa de baño deportiva. Trusa, jammer o enterizo. Nada de shorts de playa, bermudas ni algodón.
Esa es toda la exigencia habitual en la puerta, además de saber nadar. Lo tienes desglosado en la guía de requisitos para entrar a una piscina.
¿Qué no suelen exigir, pero resulta útil?
- Lentes de natación. Protegen los ojos y hacen más cómodo entrenar durante todo el turno.
- Sandalias de jebe. El suelo de los vestuarios es la vía rápida a los hongos.
- Toalla. Casi ninguna sede presta toallas.
¿Qué extras conviene llevar?
- Bolsa impermeable para la ropa de baño mojada a la salida.
- Candado pequeño: muchos casilleros son de argolla y no incluyen candado.
- Botella de agua. Se deshidrata más de lo que parece dentro del agua.
- Jabón o shampoo en envase pequeño, para sacarte el cloro antes de salir.
- Efectivo. Varias boleterías no aceptan tarjeta de crédito o débito.
¿Qué conviene hacer después de nadar?
Enjuágate con agua dulce apenas salgas: el cloro reseca la piel y estropea el elástico de la ropa de baño. Enjuaga también gorro y lentes, y sécalos a la sombra. Un par de lentes bien enjuagados dura años; uno guardado húmedo dentro de la mochila dura una temporada.